Una de las consultas que recibo con mayor frecuencia es: “¿Qué cámara me recomendás comprar?”
La respuesta nunca es completamente sencilla. No existe una cámara que sea la mejor para todo el mundo, y tampoco creo que tenga demasiado sentido comprar el modelo más caro simplemente porque podemos hacerlo. Una buena cámara debería acompañar nuestras necesidades actuales y, al mismo tiempo, permitirnos crecer fotográficamente durante algunos años.
Mi recomendación se orienta a modelos de CANON porque son las cámaras que uso y conozco. No me consulten por modelos de otras marcas, porque no me gusta dar referencias de cosas que no usé, ni tampoco hacer un análisis sobre información teórica que aparezca en la web. Además, hay cientos de modelos vigentes, y no los conozco, ni me interesa ponerme a investigar sobre cuestiones técnicas teóricas, disfruto más del tiempo planificando viajes o experiencias y desde ya, haciendo fotos!
Todos los precios que menciono son los de B&H, que es la mayor casa de fotografías del planeta, se encuentra en New York y es la referencia más habitual entre fotógrafos. Obviamente cada uno tendrá que investigar precios en sus ciudades y países para tener un panorama más completo.
Dentro del sistema Canon EOS R, hoy elegiría 4 a 5 alternativas, pensando en distintos niveles de experiencia, exigencia y presupuesto.
INICIAL: Canon EOS R10
Para alguien que quiere iniciarse en fotografía con un equipo de muy buenas prestaciones y aprender a manejar realmente una cámara, mi primera recomendación sería la Canon EOS R10.
Tiene un sensor APS-C de 24,2 megapíxeles, un muy buen sistema de autofoco Dual Pixel CMOS AF II y una velocidad de hasta 15 fotografías por segundo con obturador mecánico. Pero más allá de las especificaciones, me interesa especialmente porque ofrece una buena ergonomía y suficientes controles físicos como para aprender a trabajar con apertura, velocidad, ISO, modos de enfoque y demás herramientas fotográficas sin depender permanentemente de automatismos.
Lo que me gusta
Excelente relación entre precio y prestaciones.
Liviana y relativamente pequeña.
Muy buen autofoco.
Suficientemente avanzada como para acompañar varios años de aprendizaje.
Sensor APS-C, que además puede resultar ventajoso para naturaleza, fauna o fotografía con teleobjetivos.
A tener en cuenta
No tiene estabilización de imagen en el cuerpo.
El sensor APS-C ofrece algo menos de rendimiento en situaciones de muy poca luz que una cámara full frame.
Si en algún momento queremos pasar a full frame, probablemente terminemos cambiando también algunos lentes RF-S.
¿Con qué lente?
Mi combinación preferida sería el RF-S 18-150mm F3.5-6.3 IS STM. Es pequeño, liviano y ofrece un rango equivalente aproximado de 29-240 mm, por lo que permite fotografiar desde paisajes y escenas urbanas hasta retratos, detalles y sujetos bastante distantes sin cambiar de lente.
Para quien recién comienza, creo que tener esta versatilidad es mucho más útil que obsesionarse inicialmente con lentes muy luminosos o especializados.
Su precio ronda los USD 1.200 el cuerpo solo y entre USD 1.300 y USD 1.600 en kit con distintos lentes.
MÁS BÁSICA: Canon EOS R50
Si el presupuesto es todavía más ajustado, la EOS R50 es también una excelente puerta de entrada. Comparte sensor APS-C de 24,2 MP y muchas tecnologías actuales, pero tiene un cuerpo más pequeño y una concepción algo más orientada a la simplicidad y la creación de contenidos.
El precio es aprox. USD 800 el cuerpo solo y entre USD 900 y USD 1.100 en kit con distintos lentes.
INTERMEDIA: Canon EOS R8
Si podemos invertir algo más, mi recomendación cambia bastante: Canon EOS R8.
La gran diferencia es que ya estamos entrando en el mundo full frame. Su sensor de 24,2 megapíxeles ofrece una excelente combinación de calidad de imagen, rendimiento con poca luz, rango dinámico y archivos de un tamaño perfectamente manejable. A eso se suma un excelente sistema de autofoco y un cuerpo sorprendentemente compacto: apenas 461 gramos con batería y tarjeta.
Para viajes, fotografía callejera, retratos, paisaje e incluso trabajo profesional no extremadamente exigente, me parece una cámara extraordinariamente equilibrada.
Lo que me gusta
Sensor full frame con excelente calidad de imagen.
Muy buen rendimiento con poca luz.
Autofoco rápido y preciso.
Muy pequeña y liviana para ser full frame.
Excelente relación entre calidad, tamaño y precio.
A tener en cuenta
No posee estabilizador incorporado en el cuerpo.
Tiene una sola ranura para tarjetas.
Su construcción y ergonomía están un escalón por debajo de las cámaras profesionales.
Para trabajos muy intensivos o situaciones exigentes hay cuerpos más apropiados.
¿Con qué lente?
Aquí aparecen dos opciones particularmente interesantes.
El RF 24-105mm F4-7.1 IS STM es, posiblemente, la combinación más lógica si queremos conservar la principal virtud de la R8: un equipo full frame pequeño, liviano y versátil y a precio asequible. El lente pesa apenas 395 gramos y cuenta con estabilización óptica.
Si el presupuesto lo permite, el salto natural es el RF 24-105mm F4 L IS USM. Ganamos construcción profesional, mayor calidad general y, fundamentalmente, una apertura constante de f/4 en todo el recorrido.
Para alguien que viaja mucho, este último conjunto puede convertirse perfectamente en un equipo prácticamente para todo uso.
Su precio ronda los USD 1.600 para el cuerpo solo y entre USD 1.800 y 2.000 con lente.
AVANZADA: Canon EOS R6 Mark III
Para quien ya tiene experiencia, fotografía con frecuencia y busca un equipo realmente completo, pero no necesita llegar todavía a la gama más alta, mi elección sería la Canon EOS R6 Mark III.
Creo que representa uno de los puntos de equilibrio más interesantes dentro de la línea EOS R. Su sensor full frame de 32,5 megapíxeles ofrece una resolución considerablemente mayor que los 24,2 MP de la R8, pero sin llegar a generar los archivos mucho más grandes de una cámara de 45 MP como la R5 Mark II.
Además incorpora estabilización de imagen en el cuerpo, algo especialmente importante para fotografía con poca luz, viajes o situaciones en las que trabajamos cámara en mano. Canon especifica hasta 8,5 pasos de estabilización en determinadas condiciones. A esto se suman un sistema de autofoco muy avanzado, ráfagas de hasta 40 fotografías por segundo con obturador electrónico y dos ranuras para tarjetas, características que la convierten también en una herramienta perfectamente apta para trabajo profesional.
Para mí es probablemente la cámara más equilibrada de las cuatro: ofrece prestaciones de altísimo nivel sin obligarnos necesariamente a dar el salto económico, de resolución y de tamaño de archivos que supone una R5 Mark II.
Lo que me gusta
Sensor full frame de 32,5 megapíxeles: excelente equilibrio entre resolución y tamaño de archivo.
Estabilización incorporada en el cuerpo.
Autofoco y seguimiento de sujetos de altísimo nivel.
Hasta 40 fps con obturador electrónico.
Doble ranura para tarjetas.
Muy buen desempeño con poca luz.
Construcción y ergonomía apropiadas para un uso intensivo.
Prestaciones suficientes incluso para una gran cantidad de trabajos profesionales.
A tener en cuenta
Es sensiblemente más cara y pesada que una R8.
Sus archivos de 32,5 MP requieren algo más de almacenamiento y procesamiento.
Para un fotógrafo que recién comienza, buena parte de sus prestaciones probablemente resulten innecesarias.
Si nuestra prioridad absoluta es la máxima resolución, paisaje de gran detalle o grandes posibilidades de recorte, la R5 Mark II sigue estando un escalón por encima.
¿Con qué lente?
También aquí mi primera elección sería el RF 24-105mm F4 L IS USM.
Me parece una combinación extraordinariamente equilibrada para viajes, fotografía documental, calle, paisaje y retrato. Tenemos un cuerpo muy potente junto a un zoom profesional suficientemente luminoso, relativamente compacto y con un rango focal que permite resolver una enorme variedad de situaciones.
Para quien priorice todavía más la luminosidad y no tenga inconvenientes con el mayor peso, tamaño y costo, el RF 24-105mm F2.8 L IS USM Z es una alternativa extraordinaria. Pero para un equipo que deba acompañarnos durante muchas horas —especialmente viajando— seguiría prefiriendo el 24-105 f/4 L.
El precio de la cámara sola está apenas por debajo de los USD 3.000 y con el 24-105 f/4 L alrededor de USD 4.300.
ALTA GAMA: Canon EOS R5 Mark II
Para quienes buscan un equipo profesional, sin demasiados compromisos, mi elección es la Canon EOS R5 Mark II.
Su sensor full frame apilado de 45 megapíxeles combina enorme resolución con velocidad: puede alcanzar hasta 30 fotografías por segundo y ofrece además prestaciones de video 8K RAW. Es una cámara pensada para trabajar con una enorme variedad de situaciones, desde paisaje, retrato y fotografía documental hasta naturaleza, acción o producción audiovisual.
Es también el tipo de cámara que permite recortar considerablemente una fotografía conservando mucha resolución, algo que puede resultar muy valioso en viajes, naturaleza o situaciones documentales donde no siempre podemos ubicarnos exactamente donde quisiéramos.
Lo que me gusta
Excelente calidad de imagen.
45 megapíxeles que ofrecen mucho margen para ampliaciones y recortes.
Autofoco y seguimiento de sujetos de altísimo nivel.
Gran velocidad de disparo.
Estabilización incorporada.
Construcción y controles pensados para uso profesional.
Una cámara extraordinariamente polivalente.
A tener en cuenta
Precio elevado.
Los archivos de 45 MP requieren más capacidad de almacenamiento y mayor potencia de procesamiento.
Para aprovechar realmente sus prestaciones conviene acompañarla con lentes de buen nivel.
Para muchos fotógrafos puede ser simplemente más cámara de la que necesitan.
¿Con qué lente?
Para un uso general, volvería a elegir el RF 24-105mm F4 L IS USM.
Tal vez un 24-70mm f/2.8 ofrezca mayor luminosidad, pero el rango hasta 105 mm transforma al 24-105 en un lente extraordinariamente práctico para viajes, calle, paisaje, retratos y fotografía documental. Esa versatilidad puede ser más importante que disponer de un diafragma adicional.
Existe también el espectacular RF 24-105mm F2.8 L IS USM Z, que mantiene f/2.8 en todo el recorrido y está pensado para un uso profesional híbrido de fotografía y video. Es una herramienta excepcional, pero también considerablemente más grande, pesada y costosa, por lo que no sería mi recomendación general para quien busca un equipo de viaje.
El precio del cuerpo solo ronda los USD 4.300 y USD 5.800 con el 24-105 f/4 L.
ENTONCES, ¿CUÁL ELEGIR?
Si tuviera que resumirlo de manera muy sencilla:
EOS R10 + RF-S 18-150mm — Para comenzar
Para quien quiere aprender fotografía, disponer de buenos controles y tener un equipo pequeño, liviano y extraordinariamente versátil.
EOS R8 + RF 24-105mm F4-7.1 o RF 24-105mm F4 L — Gama media
Para quien quiere dar el salto al full frame y obtener una excelente calidad de imagen, priorizando al mismo tiempo tamaño, peso y relación precio/prestaciones.
EOS R6 Mark III + RF 24-105mm F4 L — Gama avanzada
Para el fotógrafo experimentado que busca un equipo muy completo, estabilizado, robusto y capaz de afrontar prácticamente cualquier situación, incluso trabajo profesional, sin necesitar todavía la máxima resolución de la R5 Mark II.
EOS R5 Mark II + RF 24-105mm F4 L — Gama alta
Para quien busca máxima resolución, prestaciones profesionales y una cámara capaz de responder al nivel más alto en prácticamente cualquier disciplina fotográfica.
Más allá de estas categorías, creo que hay una idea que vale la pena recordar: conviene comprar la cámara que necesitamos y no necesariamente la mejor cámara que podemos pagar.
Una cámara superior puede ofrecernos más resolución, velocidad, mejor autofoco o mayores posibilidades de trabajo. Pero ninguna de esas prestaciones sustituye la mirada, la sensibilidad, el conocimiento de la luz o nuestra capacidad para decidir qué queremos mostrar dentro de una fotografía.
La cámara es una herramienta. Y una buena herramienta es aquella que nos permite olvidarnos de ella y concentrarnos en hacer fotografías.








